Porfirio Cadena, el Ojo de Vidrio
Cuando era pequeño y visitaba la casa de mis abuelos en Cruz Grande (Guerrero), era común escuchar las radionovelas a temprana hora de la mañana, yo seguía modorro cuando alcanzaba a escuchar a Porfirio Cadena: El Ojo de Vidrio:
La historia de la borrascosa juventud de Porfirio Cadena; cómo perdió uno de sus ojos y porqué tuvo que seguir la vida criminal, perseguido por sus poderosos enemigos ¿Porqué se hizo criminal El Ojo de Vidrio?
Hace casi 60 años que la historia escrita por Rosendo Ocañas se hizo muy popular dentro de las “series rurales”, cuando también era común escuchar a “Chucho el Roto”, en El Ojo de Vidrio se retoma la historia de un salteador de caminos, quien impulsado primero por la venganza y luego por el gusto, hace de la justicia lo que quiere, pero siempre conservando los prinicipios de igualdad que se acostumbraba en las primeras décadas del siglo XX.
En lo personal, a mi me gustaba mucho la caracterización de los personajes, el hablado, la sonorización muy al estilo de las novelas que se trasmitían en Amplitud Modulada (AM) del radio. Creo que todavía se sigue transmitiendo en las zonas rurales de nuestro país, pero hoy, y casi por casualidad me encuentro que la modernidad ha alcanzado a la historia, ya podemos escuchar la serie por internet!!

— Porfirio Cadena, El Ojo de Vidrio —
http://www.milenio.com/index.php/ojodevidrio
Si, en el Periodico Milenio están pasando la serie original, a la fecha ya llevan 21 capítulos, me hubiera gustado que fueran en podcast (formato MP3) para descargarlo, y/o tener un RSS, pero en fin, al menos recordaré las viejas épocas.
“Yo los divisé, Yoooo los divisé con estos ojos… cuando todavía taban buenos”
August 28th, 2008 at 7:33 pm
Verdaderamente “todo tiempo pasado fue mejor” y en las radionovelas se tiene la prueba. La calidad de los guiones, de la actuación, etcétera, evidencia que no se tratpo, aquí, de un “subgénero”. ¿Quién no recuerda a Amparo Garrido, José Antonio Cossio, Rosario Muñoz Ledo, etcétera? En México alcanzó la radio alturas mayoires al cine; alturas que los Adales Ramones, Ortices de Pinedo y demás mierdas, ni siquiera podrán jamás soñar. Pobre México: tan lejos de las W y Q de los cincuentas. y tan cerca de la Televisa en que degeneró.